Una web sin mantener es una web que se rompe, se hackea o se queda vieja — lo veo cada semana en los rescates. Por una cuota mensual sin permanencia, tu web queda actualizada, segura, vigilada y con un desarrollador a un email de distancia.
Core, plugins y dependencias al día — probadas antes, con copia previa por si algo se tuerce.
Backups automáticos y externos, probados periódicamente. Tu web puede volver de cualquier desastre.
Monitorización 24/7: si tu web cae o algo raro pasa, me entero yo antes que tus clientes.
Horas mensuales incluidas para textos, banners, secciones nuevas o retoques — sin presupuestos por cada tontería.
Un resumen mensual humano: qué se ha hecho, cómo va la web, qué recomiendo.
Los clientes de mantenimiento van primero en la cola. Tu urgencia es mi urgencia.
Un email con lo que necesitas. Te respondo en menos de 24h con presupuesto cerrado y plazo — sin sorpresas ni reuniones eternas.
Entregas cortas: ves avances en una URL real desde la primera semana y ajustamos sobre lo que ves.
SEO técnico, SSL y copias incluidos. Todo queda a tu nombre: dominio, servidor y código.
Actualizaciones controladas, copias externas probadas, monitorización de caídas y seguridad, una bolsa de horas para cambios y un informe mensual claro. Todo por cuota fija, sin permanencia.
Sí: empiezo con una auditoría para conocer el estado real (y arreglar lo urgente), y a partir de ahí entra en mantenimiento normal. Es el caso más habitual.
No. Si un mes decides dejarlo, lo dejas — y te llevas tu web, tus copias y tus accesos, porque siempre fueron tuyos.
Depende del tipo de web (corporativa, tienda, a medida) y de la bolsa de cambios que quieras. Escríbeme y te paso las opciones con precio cerrado en menos de 24h.