Una migración mal hecha pierde posiciones, rompe enlaces y deja la web caída un fin de semana. Una bien hecha no la nota nadie — ni tus visitas ni Google. Migro hosting, dominios y plataformas enteras con plan, copia y vuelta atrás.
De tu hosting lento o caro a uno decente: copia completa, pruebas en paralelo y cambio de DNS sin caída.
Renombrar tu marca sin perder SEO: redirecciones 301 completas, Search Console y señales a Google bien dadas.
Tu contenido sale de la plataforma cerrada a un WordPress tuyo: páginas, blog, SEO y diseño mejorado de paso.
Productos, clientes e historial de pedidos migrados; dejas de pagar cuota y comisiones por venta.
Cada URL vieja apunta a su nueva: es la diferencia entre conservar tu SEO o empezar de cero.
Rastreo completo tras el cambio: enlaces, imágenes, formularios y posiciones vigiladas las semanas siguientes.
Un email con lo que necesitas. Te respondo en menos de 24h con presupuesto cerrado y plazo — sin sorpresas ni reuniones eternas.
Entregas cortas: ves avances en una URL real desde la primera semana y ajustamos sobre lo que ves.
SEO técnico, SSL y copias incluidos. Todo queda a tu nombre: dominio, servidor y código.
Solo si se hace mal. Con un mapa de redirecciones 301 completo, sitemap actualizado y Search Console bien gestionado, Google entiende el cambio y las posiciones se conservan. Es la parte de la migración que más cuido.
Con el método correcto: cero. La web nueva se monta y prueba en paralelo, y el cambio de DNS se hace cuando todo está verificado. Tus visitas no ven nada raro en ningún momento.
El diseño no (es de su plataforma), pero el contenido sí: textos, imágenes, blog y estructura se migran a un WordPress tuyo, normalmente mejorando diseño y velocidad de paso. Y dejas de pagar cuota para siempre.
Si vendes de forma estable, suele salir a cuenta: eliminas la cuota mensual y las comisiones por venta a cambio de un hosting normal. Con tus números de ventas te lo calculo en 10 minutos y te digo si compensa o no.